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· DE LA REAL MAESTRANZA DE CABALLERÍA DE RONDA ·

Ronda, 31 de mayo de 2026

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Toreros históricos en la Plaza de toros de Ronda (XXIV). Cayetano Sanz, el torero elegante.

Cayetano Sanz fue el primer torero de Madrid que pudo competir de igual a igual con los andaluces, dominadores absolutos del escalafón y del negocio desde los orígenes de la tauromaquia moderna. Natural del barrio de Arganzuela, vino al mundo en 1821. Fallecido su padre antes de nacer, criado por sus abuelos, después de la instrucción básica lo metieron de aprendiz del oficio de zapatero cuando cumplió los diez años.

Toreros históricos en la Plaza de toros de Ronda (XXIII). José Dámaso Rodríguez y Rodríguez, Pepete, el torero desmedido

comienzo de la llamada década ominosa del reinado de Fernando VII. Su padre, que también atendía por Pepete, era un tratante de ganado para suministro del matadero, negocio que le permitía una holgada posición. En esos menesteres recorría la provincia en busca de ganado vacuno, lanar o de cerda. Después de recibir una instrucción básica, su hijo se integró en la profesión, peinando las sendas y pliegues de la Sierra Morena que llegó a conocer como la palma de la mano. Se cuenta que sirvió de guía en una montería organizada para Alejandro Dumas y sus acompañantes a su paso por Córdoba en 1846. Ya entonces había iniciado su carrera en la tauromaquia.

Feria de Pedro Romero 2021 (III). Antonio Ordóñez y la Cultura.

«Lo que le producía una tristeza inconsolable era que no fuera a quedar nada de lo que había hecho en los ruedos. La leyenda, dijo con desdén, pero la leyenda a mí no me importa. Eso no dura. De un pintor queda su lienzo, un músico escribe una partitura, a un poeta le publican sus versos. Pero lo que yo he hecho lo he hecho en el aire y con el aire se va. Hay aficionados que me dicen que queda en su memoria. Pero tú te vas a morir, les digo yo y no va a quedar nada. No va a quedar nada porque la fotografía y el cine son una mentira y los que crean que se ve algo ahí se engañan miserablemente. El toreo se hace en el instante y en el instante se muere».

Feria de Pedro Romero 2021 (II). Antonio Ordóñez y Ronda: la Goyesca.

A lo largo de su vida, Antonio Ordóñez se empeñó en situar a Ronda en el lugar que le corresponde en la historia de la Fiesta, revitalizando la importancia de sus antecedentes: una monumental plaza construida en el último cuarto del siglo XVIII por caballeros maestrantes que impulsarían el toreo a pie como espectáculo público al promocionar a Francisco Romero, cabeza de la legendaria dinastía de toreros que crearían una de las escuelas fundamentales del toreo con Pedro y José Romero como máximos exponentes, de cuya importancia social da fe que fueran ambos retratados por Francisco de Goya.

Entrevista a los jinetes en prácticas (VI)

En esta sexta, y última entrevista, y ya habiendo finalizado su formación práctica del curso Técnico Deportivo en Equitación Grado Medio, tenemos a Enrique Lizarán, que durante este periodo ha estado en la Hípica Alazana y su tutor de prácticas ha sido José Antonio García Mena, representante de España en dos Juegos Ecuestres Mundiales y en dos Campeonatos de Europa de Doma Clásica y preseleccionado para los Juegos Olímpicos de Río en 2016.

Entrevista a los jinetes en prácticas (V)

En esta cuarta entrevista, y ya habiendo finalizado su formación práctica del curso Técnico Deportivo en Equitación Grado Medio, tenemos a Juan López Martínez, que durante este periodo ha estado en Pepe Raga Dressage.

Toreros históricos en la Plaza de Toros de Ronda (XXI). Antonio Sánchez «El Tato», el torero amputado

El Tato Nacido en 1831 a la vera del matadero de Sevilla, en el barrio de San Bernardo que tantos toreros arrojaba a las plazas, comenzó como tantos otros a foguearse en el encierro de reses que servían para crear escuela taurina. “Joven, simpático, desenvuelto, agraciado en sus trazas”, su precoz desparpajo le abrió muchas puertas. Hacia 1849 llama la atención de José Redondo en Santiago de Compostela, cuando lo encuentra formando parte de una cuadrilla de pegadores portugueses como encargado de estoquear a los toros.

Entrevista a los jinetes en prácticas (II)

Continuamos con la serie de entrevistas a los alumnos de la Escuela de Equitación de la Real Maestranza de Caballería de Ronda para conocer el día a día de su periodo de prácticas en otros centros ecuestres nacionales e internacionales.

La segunda entrevista es del jinete, Álvaro Moreno que está realizando sus prácticas del Técnico Deportivo en Equitación Grado Medio en Companhia das Lezirias, dirigido por Carlos Lucas Lopes y Pedro Mendes.

Toreros históricos en la Plaza de Toros de Ronda (XX). Juan Yust, el torero malogrado

Juan Yust fue un “deslumbrador y fugaz meteoro”, que parecía destinado a competir con el astro del glorioso Montes, que oscurecía a todos. Vino al mundo en 1807 en el epicentro de la tauromaquia sevillana que dominaba los ruedos de España, barrio de San Bernardo, en el seno de una familia vinculada al cercano matadero, la escuela de los toreros de la época. Siendo un recién nacido, fue ajeno como es natural al comienzo de la Guerra de la Independencia un año después, cuando una muchedumbre exaltada linchó al ilustrado conde del Águila, y a la invasión francesa de la ciudad con la llegada en 1810 de José Bonaparte y del general Soult, que ocuparon palacios, conventos e iglesias para albergar a su  extensa plana mayor y a las tropas, con el subsiguiente y salvaje saqueo de su inmenso patrimonio artístico.

Sala de Historia de la Real Maestranza de Caballería de Ronda. Retrato de Alfonso XII. El Pintor Manuel Cabral

Miembro de una conocida saga de pintores sevillanos, Manuel vino al mundo en 1837, cuando su ciudad natal iniciaba un lento despegue tras los desastres y saqueos de la Guerra de la Independencia. Su abuelo Joaquín Cabral Bejarano (1761-1825), de cuya obra no se conoce casi nada, estuvo a lo largo de su vida estrechamente vinculado a la Escuela de Tres Nobles Artes, antecedente de la posterior Escuela de Bellas Artes, como alumno, profesor, secretario y teniente de pintura durante el neoclasicismo que desemboca en el siglo XIX, momento pobre en producción artística en la ciudad, ensombrecido el panorama por la alargada sombra de Murillo; debido a la gran demanda de obras suyas durante el XVIII y principios del XIX la mayoría de los pintores locales se dedicó a versionarlo con pobres resultados.

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