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EL BLOG

· DE LA REAL MAESTRANZA DE CABALLERÍA DE RONDA ·

Ronda, 27 de enero de 2023

Colecciones museísticas

Sala de historia de la Tauromaquia. Escena de encierro en el matadero de Sevilla.

Entre los cuadros que se guardan en la sala dedicada a la tauromaquia de la plaza de Ronda se encuentra una obra anónima datada en el primer tercio del siglo XVIII que representa una escena en el matadero de Sevilla, cuya explanada está considerada como el primer ruedo de la historia y que fuera sede de la Escuela de Tauromaquia que dirigiera Pedro Romero de 1830 a 1833.

Sala de Historia de la Tauromaquia. Jugando al toro de Enrique Mélida

Goya o Ramón Bauyeau tienen obras con este motivo tradicional en los juegos infantiles. En el caso que nos ocupa la escena no transcurre al aire libre, sino en el salón de una mansión, en la que solo hay un niño vestido de torero que sostiene un capote acompañado de familiares y visitantes, uno de los cuales, cubierto con una cabeza de toro de mimbre se dispone a cumplir su función.

Gregorio de Tapia y Salcedo, caballero maestro de equitación y tauromaquia

Hijo de Gregorio de Cuero y Tapia, secretario de Estado de Felipe IV.  Al pertenecer a la aristocracia de los altos funcionarios, recibió una esmerada educación como correspondía a alguien de su rango: formación humanística con estudios de Latín, Retórica, Filosofía y Poética, Matemáticas y Griego entre otras materias, por un lado, y adiestramiento en el manejo del caballo que lo convirtió en un excelente jinete.

El triunfo de la jineta

La monta a la jineta, que en la actualidad se conserva en el rejoneo y en la doma vaquera, está en el origen de la Real Maestranza de Caballería de Ronda cuando inicia su andadura en 1573, bajo la denominación de Cofradía del Espíritu Santo. Nace como escuela de un tipo de monta que ya está asumido como propio en los círculos cortesanos y aristocráticos de España y protagoniza los juegos caballerescos en fiestas señaladas.

Sala de Historia de la Real Maestranza de Caballería de Ronda. Retrato de Alfonso XII. El pintor Salvador Martínez Cubells.

Salvador Martínez Cubells hijo y padre de pintor, nació en Valencia en 1845, aprendiendo el oficio en el taller de su progenitor, enseñanza que completaría con sus estudios en la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de su ciudad natal. En 1864, en compañía de otro pintor de la vertiente realista de la época, Antonio Muñoz Degrain, se instala en Madrid, donde pronto tiene cierto reconocimiento por sus obras de carácter costumbrista, aunque no estuvo exento de estrecheces económicas.  En 1869 gana la plaza de primer restaurador del Museo del Prado. Él mismo se definiría siempre como restaurador y pintor, por ese orden. Restauró a lo largo de veintiséis años más de dos mil obras de los fondos del museo.

Sala de Historia de la Real Maestranza de Caballería de Ronda. La aventura de la caballería.

En la Sala dedicada a la historia de la Real Maestranza figura uno dedicado a la caballería medieval, como ancestro común a todos los cuerpos de caballería. Como sostiene el historiador Josef Flenkestein, “la caballería es uno de los grandes fenómenos de la Historia”. Dejando atrás los antecedentes de la Antigüedad clásica, es en la Edad Media cuando se inicia la formación de un cuerpo de guerreros especializados, cuya evolución dejará huellas profundas en todos los países de Europa. En este nacimiento tendrá una importancia fundamental la introducción del estribo en el siglo VI, procedente de China.

Sala de Historia de la Real Maestranza de Caballería de Ronda. Retrato de Alfonso XII. El Pintor Manuel Cabral

Miembro de una conocida saga de pintores sevillanos, Manuel vino al mundo en 1837, cuando su ciudad natal iniciaba un lento despegue tras los desastres y saqueos de la Guerra de la Independencia. Su abuelo Joaquín Cabral Bejarano (1761-1825), de cuya obra no se conoce casi nada, estuvo a lo largo de su vida estrechamente vinculado a la Escuela de Tres Nobles Artes, antecedente de la posterior Escuela de Bellas Artes, como alumno, profesor, secretario y teniente de pintura durante el neoclasicismo que desemboca en el siglo XIX, momento pobre en producción artística en la ciudad, ensombrecido el panorama por la alargada sombra de Murillo; debido a la gran demanda de obras suyas durante el XVIII y principios del XIX la mayoría de los pintores locales se dedicó a versionarlo con pobres resultados.

La Tauromaquia, Goya y las vanguardias artísticas

Hoy se celebra el Día Mundial del Arte convocado por la UNESCO. Mañana, 16 de abril, es también la efeméride del día en que falleció Francisco de Goya en 1828. Conviene por esta razón recordar la relación que existe entre la tauromaquia como motivo y pretexto artístico, la figura del genial aragonés y su influjo en las corrientes artísticas subsiguientes que se perpetúa hasta el día de hoy. Buena prueba de ello es la colección de carteles para las corridas goyescas que la Real Maestranza de Ronda viene encargando a autores de vanguardia desde 1999, serie inaugurada con Manuel Arroyo y que se exhibe en su totalidad en el museo de historia de la tauromaquia de la plaza de toros de Ronda.

Real Guarnicionería de la Casa de Orleans. Retrato de don Antonio de Orleans, duque de Montpensier (II).

Hijo menor del rey Luis Felipe I de Francia, nació en Neuilly-sur-Seine en 1824. Por su boda con Luisa Fernanda de Borbón, hermana de Isabel II, pasó a formar parte de la familia real española. El matrimonio llegó para instalarse en Sevilla en 1848, tras la revolución que destronó al último rey de los franceses, y por los recelos del gobierno español de que lo hiciera en Madrid.

Real Guarnicionería de la Casa de Orleans. Retrato de don Antonio de Orleans, duque de Montpensier. El pintor (I)

En la sala de la Real Guarnicionería, situada en el interior de la plaza de toros, se encuentra un retrato del que fuera propietario de esta selecta colección de artes suntuarias, el duque de Montpensier.
El autor del cuadro es Antonio María de Esquivel, considerado como uno de los más brillantes pintores del romanticismo español, sino el que más. Nació en Sevilla en 1806 en el seno de una familia hidalga, quedando huérfano de padre al morir éste heroicamente en la batalla de Bailén. Formado en la Escuela de Bellas Artes de una ciudad deprimida y en decadencia, sobresalió enseguida por su facilidad en el dibujo, bajo la enseñanza de José Domíngez Bécquer y Cabral Bejarano. Con taller propio desde los veintiún años y después de diez dedicado a su profesión se trasladó a Madrid, donde no le costó situarse entre los pintores más cotizados y reclamados de los que estaban en la Corte.