
Toreros históricos en la Plaza de Toros de Ronda (X). Francisco Montes, Paquiro, el torero crucial (II)
Entonces tuvimos un espectáculo maravilloso: el de Montes capeando al toro. Querría poder explicarle, Madame, lo que es capear al toro; pero es cosa difícil de hacer comprender a quién no lo ha visto. Imagínese, Madame, un hombre sin más arma que un manto de seda, jugando con un animal furioso, haciéndolo pasar por su derecha, haciéndolo pasar por su izquierda, todo esto sin dar un solo paso, y viendo en cada pasada del toro cómo los cuernos rozan los adornos de plata de su chaleco. Es como para no entender nada, es como para creer en un encantamiento, en un amuleto, en un talismán”.








