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· DE LA REAL MAESTRANZA DE CABALLERÍA DE RONDA ·

Ronda, 23 de enero de 2023

La Biblioteca de la Real Maestranza celebra el Día del Libro con una exposición

La muestra titulada “Francisco Giner, fundador de la Institución Libre de Enseñanza” exhibirá una selección de ejemplares alusivos al filósofo y pedagogo nacido en la ciudad de Ronda el 10 de octubre de 1839.

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El próximo miércoles 23 de abril se celebra a nivel mundial el Día Internacional del Libro, promulgado por la UNESCO desde 1995 con el objetivo de fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor.

De nuevo este año, la Biblioteca de la Real Maestranza de Caballería de Ronda quiere sumarse a las celebraciones que tienen lugar en los cinco continentes con la organización de una exposición bibliográfica.

En ella podrán contemplarse primeras ediciones de los estudios de derecho, filosofía, sociología y pedagogía de Giner, títulos de las obras completas editadas por la Fundación Giner de los Ríos (creada tras su fallecimiento), reediciones modernas precedidas de estudios críticos, ensayos de diferentes especialistas sobre Francisco Giner y la historia de la Institución Libre de Enseñanza, así como algunos ejemplares de personajes vinculados con su figura.

La exposición, de entrada libre, estará abierta exclusivamente el miércoles 23 de abril, en el Salón Biblioteca (acceso por c/ Virgen de la Paz 15, frente a la Oficina de Correos), en horario de 12:00 a 14:00 y de 17:00 a 19:00 horas.

Breve biografía de Francisco Giner de los Ríos (1839-1915)

Nace en Ronda el 10 de octubre de 1839, hijo primogénito de Francisco Giner de la Fuente y de Bernarda de los Ríos Rosas, hermana del político. Después de sendos traslados familiares a Cádiz y Alicante, cursa sus estudios universitarios en Barcelona y Granada. En 1863 llega a Madrid donde entra en contacto con un grupo de intelectuales entre los que se encuentra Julián Sanz del Río.

En 1866 consigue la cátedra de Filosofía del Derecho y Derecho Internacional en la Universidad Central. Durante varios años, va fraguando su idea de que la incorporación de la sociedad española a la modernidad tendría éxito duradero si se fundamentaba en una transformación profunda por medio de la educación y del cultivo de la ciencia; pero esta transformación únicamente sería posible si se movilizaba a toda la población, no sólo a sus intelectuales o a las clases dirigentes.

El primer instrumento concebido por Giner para llevar a cabo sus propósitos fue la Institución Libre de Enseñanza, un proyecto estrechamente ligado a la llamada «cuestión universitaria» que, en defensa de la libertad de cátedra, llevó a Giner y a otros catedráticos a ser separados de sus empleos en dos ocasiones. En la segunda de ellas, Giner estuvo confinado en Cádiz, y fue entonces cuando comenzó a esbozar el proyecto que fraguó en 1875.

Tras un primer impulso de relativo crecimiento, la matriculación de alumnos fue descendiendo, hasta que en 1882 los profesores expedientados fueron repuestos en sus cátedras. Giner y sus colaboradores decidieron impartir la docencia en la universidad pública, reservando la ILE para la enseñanza primaria y secundaria. Desde entonces, Giner ejerció siempre de forma simultánea la docencia en el doctorado universitario y en la escuela de la Institución.

En lo esencial, su pedagogía no sólo fomentaba por igual el cultivo de las ciencias de la naturaleza y las humanidades, o el diálogo entre ellas; también procuraba romper el aislamiento en el que hasta entonces habían vivido los alumnos, propugnando la defensa de la libertad docente y científica y la unidad metodológica de todo el proceso educativo. Se sustituyeron calificaciones y exámenes por un seguimiento continuo del alumno, que se convirtió en el protagonista de todo este proceso, y se hizo de la experiencia (basada en la observación y el disfrute de la vida y la naturaleza) el principal objeto de conocimiento.

En 1884, la Institución se instala en una quinta con un pequeño jardín en el paseo del Obelisco de Madrid. Desde esa fecha, ésta será la casa de Giner y de las familias Cossío y Rubio, pero también la de todos cuantos crecieron al calor de Giner y de la ILE, y en ella alentará el núcleo del liberalismo radical institucionista en el que se fraguará un proyecto modernizador pragmático, tolerante, pluralista y el de más largo alcance de la historia contemporánea española. Y esta casa será el «laboratorio pedagógico» en el que se ensayarán muchas de las reformas luego aplicadas por los institucionistas fuera de sus muros.

El retrato que hacen del Giner maduro muchos coetáneos, y el que nos muestran las fotografías, es el de un hombre menudo, de barba cuidada y prematuramente blanca, de ojos oscuros, penetrantes, que solían encenderse como su carácter. Infatigable andarín, camina diariamente con sus discípulos de la universidad a la casa del Obelisco, los domingos por El Pardo, y en las vacaciones hace largas excursiones, las más de las veces andando.

Giner murió en Madrid el 18 de febrero de 1915. Una muchedumbre despidió al maestro en el cementerio civil, con emoción y austeridad, con «un duelo de labores y esperanzas», según la hermosa elegía de Antonio Machado.

Fuente: José García-Velasco

(http://www.residencia.csic.es/jae/protagonistas/18.htm)